Lunares
- Gian Marco Settembrini

- 21 may 2020
- 2 Min. de lectura
- Ay abuela tengo un bicho! ¡Quítamelo! - exclamaba la pequeña presa del pánico.
- Pero sí es una vaquita de san antonio - decía, su abuela con una voz dulce mientras posaba su dedo frente al insecto.
En ese momento, su nieta estaba descubriendo a un insecto bellísimo. No se parecía en nada a las feas y molestas moscas de verano o a los mosquitos chupa sangre, las vaquitas eran adorables.
- Dan buena suerte, ¿sabes? - expresaba, su abuela.
- Mira qué colores bellísimos lleva. Es roja con lunares. Tiene lunares como yo. — su abuela, sabía que en realidad eran pecas pero no quería arruinarle la ilusión — ¡Me encanta abuela! Encima, dan buena suerte. ¡No lo puedo creer!
Así fue, como esa tarde el tiempo corrió más rápido que nunca. Disfrutaba al máximo esa charla silenciosa que llevaba con la vaquita y sus dedos. Pero no era la única que estaba hipnotizada con la escena, su abuela miraba la inocencia y felicidad de esa pequeña al punto que sentía que el corazón le iba a explotar de alegría. Quizás el brillo que emanaba su pequeña fue lo que hizo derramar una lágrima a su abuela. Lágrimas de felicidad y orgullo.
Ya han pasado más de veinte años de aquel día. Ahora la abuela la visita por las noches, se posa en las estrellas y la escucha hablarle de su día hasta que el sueño la vence y la saluda titilando en código morse.
Sin embargo hace varios días que su pequeña ha faltado a su pequeño ritual de las buenas noches. Y su abuela, cree saber el motivo. Así que esta tarde decidió sorprenderla.
La pequeña, que ya no es tan chica como antes, se ha encontrado con decenas de vaquitas de san antonio en su casa. Al principió creyó que era una invasión y que debería averiguar a que se debía la plaga. Hasta que mientras miraba con atención a una de ellas, una bien roja con lunares, su mente regresó en el tiempo.
- Abuela, tengo una pregunta.
- Sí, querida, dime.
- ¿Qué pasa cuando son muchas las vaquitas de san antonio que me visitan? ¿Significa que voy a tener mucha suerte?
Su abuela, que estaba muerta de amor por la pequeña le respondió:
- ¿Sabes que es lo que significa? Que hay muchas personas que te quieren. Porque llegará un día, que quizás puedas estar triste y las vaquitas llegarán para recordarte que no estas sola. Te motivarán a sentirte mejor, te invitarán a reír como lo haces cuando solo se presenta una. Y son tantas las personas que quieren verte bien, que quieren motivarte, que no podrán esperar su turno para verte. Entonces, te visitarán todas juntas. El alma de cada una de esas personas se encuentra en esas pequeñas vaquitas de san antonio.
Su nieta al recordar esto miró al cielo. Y exclamó con lágrimas en los ojos:
- ¡Gracias abuela!
El atardecer más lindo que había visto y su abuela, estaba ahí nuevamente.
*Escrito por Gian Marco Settembrini


Comentarios